Viajes por esa jungla llamada “jardín”
Cuando se tiene la fortuna de disponer de un jardín propio o un terreno al aire libre podemos sacar a nuestras cobayas fuera de casa. Para hacer esto hay que tener en cuenta algunas observaciones.
Las cobayas en la naturaleza son un “animal presa” y por lo tanto el alimento diario de muchos predadores. Cuando lo sacamos fuera de casa, al aire libre, se encontrará en un entorno desconocido y muy amplio. Esto provocará que las cobis salgan huyendo sobre todo en cuanto algo se mueva o oigan un ruido desconocido. Si no tenemos cuidado podrían incluso escapar y perderse.
Hay que recordar que son animales crepusculares, así que tenemos que elegir un lugar tranquilo y silencioso, especialmente en sus primeras salidas. Recordar también que son animales que no aguantan los golpes de calor, por lo que evitaremos los días con grandes temperaturas y lo llevaremos a una zona sombreada. Es conveniente que tengan un refugio amplio que les proporcione sombra y puedan estar fresquitas.
Como al sacarlo al jardín es muy posible que pruebe la hierba y las plantas de alrededor, antes tendremos que acostumbrarlo a que éstas puedan formar parte de su dieta.
Sacaremos una jaula al jardín para que en un caso dado ellas puedan entrar y salir para que se encuentren tranquilas.
Cuando estén fuera de casa es conveniente que estemos cerca de ellas. Así evitaremos que sean presa de depredadores que puedan pasar como gatos, o aves rapaces que pueden sobrevolar nuestros jardines, como las pequeñas águilas, milanos, elanios, gavilanes, ratoneros comunes, azores, cernícalos o halcones peregrinos. Como vemos dejar de día sola en medio de un jardín a nuestras mascotas es un riesgo que tenemos que controlar. Tampoco las podemos dejar a solas al crepúsculo por que a esas horas ya podemos encontrar cazando además de los gatos de la zona a rapaces nocturnas como los búhos, cárabos, mochuelos, autillos o las lechuzas.
Recordar que si nuestro jardín está al lado de otro y hay huecos nuestras cobayas pueden pasar a el. Y si nuestro vecino tiene un perro este también puede acabar apresando a nuestras cobayas.

