Piensos y piensos

Lo primero es contar que siempre debemos dar a nuestras cobis piensos especialmente creados para ellas. No hay que darles piensos diseñados para conejos ni otro tipo de roedores. Los piensos para cobayas van enriquecidos con vitamina C, este aporte no lo necesitan los conejos y sus piensos no lo llevan.

Nunca hay que comprar un exceso de pienso ya que la vitamina C se oxida rápidamente y aunque la industria  consiguió una variante de esta vitamina que aguanta más la oxidación por contacto con el aire ésta acaba perdiéndose en relativamente poco tiempo. Es recomendable una vez abierto el el paquete guardarlo en el frigorífico donde la vitamina C aguantará un poco más de tiempo y el pienso no perderá un exceso de humedad.

Cuando compramos un pienso hay que evitar los piensos llenos de semillas, especialmente las pipas de girasol. Si puedes elegir mejor elige un pienso de “pellets” (los cilindros de comida granulada), que un “mix” ( los piensos compuestos por semilla, pelets, copos, hierbas,…etc).

Las cobayas son animales herbívoros y no granívoros. Su dienta base NO son las semillas como pueden ser la de otros roedores y ardillas.  Son animales que comen hierbas y vegetales. Las Semillas son muy ricas en grasa que les hace engordar en exceso y a parte de los problemas en el hígado por abuso de grasas no benefician en nada al desgaste de sus dientes. Aparte las cascaras de las pipas de girasol al partirse pueden acabar clavándose en las encías. Hay que intentar evitar el exceso de semillas en la dieta de las cobayas. Pueden vivir perfectamente sin consumirlas.

El pienso para cobayas es mejor darlo como complemento, por que un día nos hayamos quedado sin heno o  durante un viaje y no como comida base. No solo por que no desgastan sus dientes, sino por que además suelen estar compuestos por alfalfa y otros ingredientes ricos en hidratos de carbono de fácil absorción. Un exceso de hidratos de carbono que no sean celulosa acaban convirtiéndose rápidamente en grasas si no son gastados como energía; pueden incluso cambiar dramáticamente el equilibrio bacteriano del aparato digestivo de las cobayas.  Nunca le deberemos dar pienso a discreción, siempre se lo racionalizaremos. Incluso puedes mantener a tus cobis en perfecto estado sin darles pienso a lo largo de su vida.